Todos los grises de una cultura

por Javier Bertin

-Saco fotos pensando en capturar el perfume- dice Javier Bertin.

Texto: Ángeles Alemandi

Septiembre 2021

Foto Javier Bertin

En 1986 un grupo de menonitas compraron diez mil hectáreas al sur de La Pampa, cerca de Guatraché y fundaron la colonia La nueva esperanza. Algunas familias emigraron desde México y otras de Bolivia para enfrentarse a la sequía y el viento seco de estas tierras. Según un censo interno para 2017 ya sumaban 1619 habitantes. Viven en una comunidad que responde a sus propias leyes: una normativa que regula desde la ropa que usan hasta el sistema educativo.

Javier Bertin nació en otro pueblo pampeano, a setenta kilómetros de allí. A principios de los 2000, mientras estudiaba en la escuela de fotografía de Ortiz Mujica, bajo el ala de Cruz Mendizábal, inició un trabajo artístico en la colonia, que luego expuso en el Centro Cultural Borges y en muchas muestras. El año pasado, gracias a la virtualidad, se sumó a un taller que dicta el fotoperiodista Tony Valdez y en los meses donde las restricciones impedían salir de la provincia decidió regresar a La nueva esperanza.

Desde entonces ha viajado decenas de veces, días enteros, fines de semanas completos. Dice que se mezcla con los menonitas, pero que no pertenece a ese universo, por eso cada oportunidad que tiene es única. Cuando un menonita acepta que él lo fotografíe antes de gatillar mide bien la luz, la velocidad de obturación, el plano que necesita. Es un clic, nunca hay segunda vuelta. Bertin entonces los sobrevuela, se queda en los detalles, busca un brillo desafiante en la mirada, las manos de un hombre que hablan de lo único que hacen las manos en ese lugar: trabajar la madera, arar la tierra, ordeñar animales, transformar metales en silos industriales; el cielo de una comunidad donde la luz de las estrellas no compite con nada porque no hay electricidad; el murmullo indescifrable de las jóvenes que hablan entre ellas en dialecto alemán; el reflejo de los niños en charcos de agua donde quizá él sí ve mucho más de lo que muestra.

Inspirado en maestros como Richard Avedon, Diane Arbus, Ansel Adams, y con espíritu antropológico, Javier Bertin hoy continúa trabajando en este proyecto. Esta galería es apenas una ventana que se abre y nos deja ver más allá del blanco y negro: nos invita a detenernos en todos los grises de la cultura menonita.