Privatización de Arsat 3: “Van camino a cerrar Invap”

Lo dijo el diputado nacional Martín Doñate (FpV). Arsat será explotado por una compañía norteamericana. El acuerdo es ilegal.

17/07/2017
Nacional

Martín Doñate (foto: www.eldestapeweb.com)

Comienzan las primeras repercusiones políticas por la privatización del Arsat 3. El presidente Mauricio Macri aprobó la venta de al menos el 51% del Arsat 3 a la compañía norteamericana “Hughes”. El procedimiento habilita a que los próximos satélites producidos en Argentina sean manejados por la firma internacional, que también se quedará con el espacio orbital que le correspondía al país. 

Al respecto,  y en diálogo con En estos días, el Diputado Nacional, Martín Doñate (FpV), consideró que “estamos frente a la peor noticia para los barilochenses y los rionegrinos”, sostuvo, y anticipó que “van camino a cerrar el Invap, y dejar cientos de científicos en la calle”. 

El parlamentario calificó la privatización de “tiro de gracia a la soberanía argentina”. 

Por último, dirigiéndose directamente a la figura del Gobernador de Río Negro, consignó: “Le pido al Gobernador (Alberto) Weretilenck que convoque a todos los Diputados y Senadores Nacionales de Río Negro, para unificar una postura muy contundente en contra de la inaceptable e ilegal decisión de Macri”. 

En una carta de intención firmada el 29 de junio que publicó el medio El Destape, se detalla la operatoria ilegal, que va en contra de la ley 27.208 de Desarrollo de la Industria Satelital aprobada en 2015. En su artículo 8, la ley establece que no se pueden ceder los derechos de este nuevo satélite y que, de hacerse cambios en el esquema que propuso el kirchnerismo, deben ser aprobados por el Congreso, según el artículo 10. Pero, sin licitación ni consulta, se le cedió la producción y explotación del nuevo Arsat a esta compañía, que también se quedará con el espacio orbital que le correspondía al país y se podrá llevar al exterior los dividendos que se generen, que hasta ahora eran para financiar futuros satélites.

La fusión fue aprobada hace días bajo una cláusula de confidencialidad, por el director de Arsat y yerno del ministro Oscar Aguad, Rodrigo De Loredo, y los representantes de Hughes, quienes acordaron que a partir de ahora se cree una nueva empresa.

Mientras que para la producción de los anteriores Arsat se usó al menos un 30% de elaboración argentina, para el nuevo satélite se comprará tecnología a Estados Unidos, donde también se arbitrará en caso de litigio, como en el caso de los fondos buitre. La firma beneficiada por la compra de herramental, según dicta la carta de intención firmada hace dos semanas, es la norteamericana Thales Alenia Space.

En esto Macri guarda coherencia: en 2006, como diputado, votó en contra del lanzamiento del ARSAT 1. 

El primer ARSAT costó cerca de u$s 270 millones, el segundo u$s 250 y el tercero estaba valuado en 230 millones de dólares. Ese monto exacto es el que se le pidió a Hughes, sin sumarle ni un dólar a la valuación.